La primera etapa de la intervención artística en el paso bajo nivel de Peñuelas releva el legado de los changos, pescadores y la historia local, consolidando el plan municipal para transformar a Coquimbo en la Ciudad de los Murales.
Con una propuesta artística de gran formato, construida junto a la comunidad y utilizando técnicas mixtas que incorporan pintura, escultura en relieve y materiales de alta resistencia, la Municipalidad de Coquimbo inauguró la primera etapa del mural del paso bajo nivel de Peñuelas, una obra que rescata el patrimonio, la memoria y la identidad del territorio a través de un recorrido visual por la historia de la comuna.
La intervención, financiada íntegramente con recursos municipales por una inversión cercana a los $30 millones, transforma uno de los principales accesos al sector en un espacio de encuentro con la cultura local, donde convergen los pueblos originarios changos, los pescadores artesanales, corsarios, mitos, biodiversidad marina y la vida cotidiana de quienes han construido la historia de Peñuelas y Coquimbo.
El alcalde Ali Manouchehri destacó que esta iniciativa forma parte del compromiso de seguir recuperando espacios públicos mediante el arte y avanzar en el objetivo de convertir a Coquimbo en la Ciudad de los Murales.
«Esto no es solo un eslogan, lo hemos ido plasmando en el último tiempo. Hemos intervenido distintos sectores de la comuna y vamos a seguir embelleciendo Coquimbo, una comuna turística que hoy recibe a sus visitantes con cultura, historia y patrimonio. Esto se construye en base a lo que la comunidad quería haber plasmado, un rescate de su patrimonio y de su historia. Hoy estamos felices de entregárselo a la comunidad para que pueda disfrutarlo las veces que quiera», indicó el jefe comunal.
El proyecto fue desarrollado por un equipo multidisciplinario de artistas visuales, escultores y artesanos, quienes trabajaron durante semanas junto a pescadores y habitantes de Peñuelas para construir el relato que hoy recorre más de 340 metros cuadrados de superficie.
Cristian Palta, escultor y parte del equipo creativo, explicó que la participación ciudadana fue determinante para dar forma a la obra. «Nos reunimos con la comunidad de Peñuelas y con los pescadores, quienes nos fueron planteando ideas y conceptos que incorporamos al mural definitivo. Queríamos que realmente los representara».
El artista agregó que uno de los principales desafíos fue innovar en la técnica. «Decidimos trabajar principalmente con escultura sobre relieve utilizando cemento, morteros especiales y fibra de vidrio. Todo fue construido en el lugar para generar un mural con volumen y una experiencia distinta para quienes lo recorren».
En la misma línea, el artista Giova Baeza destacó que el proceso creativo permitió reflejar tanto los momentos de éxito como las dificultades que han marcado la historia del sector. «Lo más enriquecedor fue descubrir el orgullo que sienten los habitantes de Peñuelas por su historia completa, con sus logros y también con los momentos difíciles. Esa mezcla es la que quisimos plasmar en este relato visual».
Para Felipe de Ferrari, otro de los artistas participantes, la obra busca mantener viva la memoria de quienes dieron origen a la identidad costera de la comuna. «El mensaje es rescatar la esencia de cada lugar. Como coquimbanos nos sentimos orgullosos de retratar el legado de los changos y de los pescadores para que permanezca en el tiempo».
SUMANDO MURALES
La intervención de Peñuelas se integra a una red de obras impulsadas por la Municipalidad de Coquimbo durante los últimos años, entre ellas los murales de La Herradura, Sindempart, San Juan, La Cantera —dedicado a Gabriela Mistral—, además del museo al aire libre que se desarrolla en el sector del Condominio Spencer, consolidando una propuesta que busca convertir el espacio público en una gran galería abierta.
El concejal Mario Burlé destacó que el proyecto fue aprobado de manera unánime por el Concejo Municipal. «Estamos recuperando espacios públicos y haciendo de Coquimbo una ciudad que se caracterice por sus murales. Ahora el desafío es que todos los vecinos los cuidemos porque representan nuestra historia y fueron construidos con participación ciudadana».
Su par Felipe Carrazana valoró el impacto cultural de la iniciativa. «Este tipo de proyectos revitaliza la cultura, recupera espacios públicos y fortalece el trabajo conjunto entre artistas y comunidad. Esperamos seguir replicando estas iniciativas en distintos sectores de la comuna».
Los propios vecinos también valoraron la transformación del entorno. Para Indira Moraga, habitante de Peñuelas, el mural aporta belleza y fortalece la identidad local. «Se ve muy lindo pasar todos los días por aquí. Hay que seguir fomentando el arte porque Coquimbo es una ciudad turística y también es importante destacar a quienes han sido parte de la historia de nuestra comuna, como los pescadores».
La intervención considera una segunda etapa que permitirá completar el muro restante y consolidar este acceso a Peñuelas como uno de los nuevos hitos patrimoniales y culturales de Coquimbo, reforzando la apuesta municipal por seguir recuperando espacios públicos a través del arte, la historia y la identidad local.