La actual gestión municipal informó que el inmueble dejó de pertenecer a la Corporación Gabriel González Videla en 2024, tras la firma de un contrato de leaseback aprobado durante la administración anterior. Desde el municipio aseguran que hoy se trabaja para renegociar las condiciones de pago y evitar un mayor perjuicio financiero.
Tras la última sesión del Concejo Comunal de La Serena, equipo de la Corporación Gabriel González Videla aclaró públicamente la situación contractual del edificio Ánima de Diego, descartando que exista un “lanzamiento” (desalojo y restitución de un inmueble) provocado por decisiones de la actual administración municipal. Según explicaron, este inmueble dejó de pertenecer a la Corporación en septiembre de 2024, luego de la firma de un contrato de leaseback con la empresa Eurocapital S.A., operación realizada durante la administración anterior encabezada por el ex alcalde Roberto Jacob.
“La verdad es que el inmueble donde hoy funciona Ánima de Diego no pertenece a la Municipalidad ni a la Corporación, sino a Eurocapital. Por eso es importante aclarar que esta administración no ha perdido ningún inmueble ni tampoco solicitó este leaseback. Este proceso fue autorizado por la administración y el directorio anterior, encabezados por otro alcalde, y además nunca fue informado al Concejo Municipal. Por lo tanto, nosotros no hemos vendido ni entregado ningún inmueble, porque legalmente ese edificio no es propiedad del municipio”, señaló la alcaldesa Daniela Norambuena durante los incidentes de la última sesión del Concejo Comunal, dejando en claro la situación.
En la instancia, se explicó que la operación financiera fue aprobada mediante acuerdo del directorio de la Corporación de la época y gestionada administrativamente por la Secretaría General del organismo. El contrato contempló un financiamiento cercano a los $865 millones, a través de una modalidad de compraventa con arriendo y opción de recompra a 48 meses. Según los antecedentes recopilados, de ese monto, cerca de $400 millones fueron destinados al prepago de un leaseback anterior mantenido con la empresa Gran Capital S.A., mientras que el saldo fue utilizado para cubrir deuda previsional, descuentos voluntarios, aportes sindicales y otros compromisos financieros de la Corporación. Desde la actual administración recalcaron que esta operación no pasó por el concejo, debido a la autonomía jurídica de la Corporación Municipal.
“Realizamos una explicación detallada sobre esta situación que había sido abordada en distintos medios de comunicación y consultada de manera insistente. Básicamente, aclaramos una premisa que se había instalado respecto a si el inmueble se estaba perdiendo durante esta administración”, señaló Carol Álvarez, directora del Departamento Jurídico de la Corporación Gabriel González Videla, quien presentó ante el concejo. En ese sentido, explicó que el contrato de leaseback celebrado en octubre de 2024 implicó la venta del inmueble ubicado en Ánima de Diego 550 a la empresa adjudicataria de la licitación pública, Eurocapital, por lo que desde esa fecha la propiedad dejó de formar parte del patrimonio municipal. “Efectivamente, el proceso judicial contemplaba un eventual lanzamiento, sin embargo, la cuota correspondiente fue pagada, por lo tanto la causa judicial continúa su curso, pero la situación está completamente controlada”, finalizó.
Asimismo, señalaron que la actual gestión recibió una compleja situación financiera heredada, con una deuda institucional superior a los 80 mil millones de pesos, además de incumplimientos en las obligaciones derivadas del leaseback firmado en 2024. En ese contexto, indicaron que el esfuerzo municipal hoy está centrado en evitar mayores consecuencias económicas para la Corporación y resguardar la continuidad de los servicios, mediante conversaciones y renegociaciones que permitan establecer cuotas más abordables. Finalmente, enfatizaron que fue la administración anterior la que concretó la venta del inmueble como mecanismo de financiamiento, y que el objetivo actual es enfrentar responsablemente una deuda ya adquirida.